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Trastornos psicológicos

Anorexia nerviosa: síntomas, causas y tratamientos

13 min de lectura
Por Javier Álvarez Cáceres
Anorexia nerviosa: síntomas, causas y tratamientos

La anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio grave que afecta a muchas personas en todo el mundo. En este artículo, exploraremos a fondo los síntomas, causas y tratamientos de la anorexia nerviosa para brindar una comprensión más profunda de esta condición.

¿Qué es la anorexia nerviosa?

La anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio caracterizado por una restricción extrema de la ingesta de alimentos, lo que lleva a una pérdida de peso significativo y, en muchos casos, a un temor obsesivo de peder peso.

Este trastorno va más allá de simplemente querer perder eso, sino que también implica una percepción distorsionada del propio cuerpo y una preocupación constante por la figura y el peso corporal, pudiendo provocar cuadros de ansiedad o estrés severo.

Síntomas de la anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es una enfermedad potencialmente moral que presenta los siguientes síntomas:

  • Pérdida de peso significativa, llevando el peso corporal por debajo de lo normal o lo esperado. Muchas personas con anorexia tienen un índice de masa corporal (IMC) por debajo de 17,5.
  • Miedo intenso y persistente a subir de peso, incluso cuando se está en un peso muy bajo.
  • Distorsión de la imagen corporal, viéndose a sí mismo “gordo/a”, incluso cuando la persona está extremadamente delgada.
  • Evitación de comer frente a otros o restringir la ingesta calórica a menos de 1000 calorías por día.
  • Ejercicio excesivo y compulsivo.
  • Comportamientos purgativos como el vómito autoinducido o uso excesivo de laxantes.
  • Caída severa del cabello y piel seca.
  • Pérdida de la menstruación, en el caso de las mujeres.
  • Sentimientos constantes de tristeza, ansiedad, culpa, vergüenza y aislamiento social.

Si está experimentando varios de estos síntomas, es importante consultar a un profesional para una evaluación. Cuanto antes se detecte la anorexia nerviosa, mayores serán las propiedades de recuperación.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Igualmente, si no sabe fehacientemente que podría estar desarrollando anorexia nerviosa, hágase alguna de estas preguntas:

  1. ¿He perdido una cantidad significativa de peso incluso cuando mis amigos o familiares dicen que estoy demasiado delgado?
  2. ¿Me obsesiono con contar las calorías y limitar mi ingesta de alimentos?
  3. ¿Me veo gordo/a cuando me miro en el espejo, incluso cuando otras personas dicen que estoy demasiado delgado/a?
  4. ¿Siento ansiedad o culpa después de comer algo “no saludable”?
  5. ¿Hago ejercicio en exceso solo para quemar calorías?
  6. ¿Me aíslo socialmente para evitar comer con otras personas?
  7. ¿He dejado de tener periodo menstrual?
  8. ¿Siento depresión, ansiedad e irritabilidad constantes?

Si respondió afirmativamente a varias de estas preguntas, considere hablar con un profesional de la salud mental que pueda evaluarle para un posible diagnóstico de anorexia nerviosa. Cuanto antes busque ayuda, mejores serán los resultados.

Causas de la anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es un trastorno complejo con múltiples causas potenciales, que incluyen:

Factores biológicos

Anomalías en los circuitos cerebrales relacionados con la regulación del apetito y las emociones, desequilibrios hormonales y la predisposición genética pueden desencadenar en anorexia nerviosa en las personas.

Factores psicológicos

También causan anorexia nerviosa, una baja autoestima, necesidad de control, perfeccionismo, traumas y la ansiedad social.

Factores socioculturales

Otra causa común de esta enfermedad es el énfasis excesivo de la delgadez por parte de los medios y sociedad, llevando a las personas a querer cumplir con los estándares que estos indican.

A menudo es una combinación de varios de estos factores lo que predispone a una persona a desarrollar anorexia nerviosa. Identificar los factores de riesgo subyacentes en cada caso es importante para un tratamiento efectivo.

Complicaciones de la anorexia nerviosa

Dejar la anorexia nerviosa sin tratamiento puede llevar a grandes complicaciones médicas e incluso, en los peores casos, la muerte. Algunas complicaciones potenciales son problemas cardíacos como arritmias o insuficiencia cardíaca, muy común la anemia en sangre debido a la malnutrición o problemas gastrointestinales como estreñimiento.

Aunque hay algunos menos comunes como daños renales, desequilibrios hormonales o problemas neurológicos.

¿Cómo se diagnostica la anorexia nerviosa?

Para diagnósticas la anorexia nerviosa, los médicos realizan un examen médico físico completo, midiendo el peso, la presión arterial y otros signos vitales. También realizan un análisis de sangre para evaluar los electrolitos, la función renal y el estado nutricional.

Además, los profesionales de la salud hacen un monitoreo constante de la frecuencia cardíaca y el ECG, añadiendo una densitometría ósea para medir la masa ósea del paciente.

Por otro lado, se ejecutan pruebas psicológicas y entrevistas para identificar síntomas de anorexia, junto a una evaluación de los antecedentes médicos y psiquiátricos del paciente.

El diagnóstico se basa en que el paciente cumpla con los criterios establecidos en el manual de diagnóstico de los trastornos mentales.

¿Cómo se trata la anorexia nerviosa?

El tratamiento ideal de la anorexia nerviosa implica un equipo multidisciplinario de médicos, nutricionistas y terapeutas. Comenzando un una terapia psicológica individual y familiar, para modificar esas conductas o pensamientos. Esto, compaginándolo con la restauración nutricional para restablecer el peso, requiriendo una ingesta supervisada de alimentos. Incluso realizando la hospitalización en los casos más graves o con un riesgo potencial de recaídas.

Lo ideal sería realizar seguimientos una vez recuperados para evitar estas recaídas que comentábamos.

El nivel de atención depende de los síntomas, por lo que en casos leves, se puede tratar en ambulatorios con terapia y un monitoreo cardíaco. Para casos moderados, se suele hospitalizar parcialmente en centros especializados en trastornos alimenticios.

Por último, para los casos más graves y de extrema urgencia, s necesario una hospitalización completa en unidades de trastornos alimenticios, con atención nutricional y psiquiátrica intensiva.
Es importante que el tratamiento se realice en centros con experiencia en anorexia nerviosa, dado que requiere un abordaje completo. Además del tratamiento médico, el apoyo familiar es clave en la recuperación.

En resumen, la anorexia nerviosa es una enfermedad grave, pero tratable. Buscar ayuda profesional temprana es crucial. Con tratamiento intensivo, terapia y apoyo, es posible recuperarse completamente.

Preguntas frecuentes sobre la anorexia nerviosa

¿La anorexia nerviosa tiene cura?

Sí. La recuperación completa es posible, especialmente cuando se interviene de forma temprana y con un equipo especializado. El proceso suele ser largo y no lineal —puede haber recaídas— pero con tratamiento psicológico, nutricional y apoyo familiar, la mayoría de las personas logra recuperar un peso saludable y una relación normalizada con la comida y con su cuerpo. La clave está en no esperar a que el cuadro sea muy grave para pedir ayuda.

¿Cómo ayudo a un familiar con anorexia nerviosa?

Lo más importante es no convertir la comida en el centro de todos los conflictos ni forzar situaciones que generen más resistencia. Expresar preocupación desde el afecto y sin juicio, evitar comentarios sobre el peso o el cuerpo, y mantener la comunicación abierta sin presionar son los pilares del apoyo familiar. En paralelo, buscar orientación profesional para la familia es tan importante como el tratamiento de la persona afectada: la terapia familiar forma parte del abordaje estándar en los TCA.

¿En qué se diferencia la anorexia de la bulimia?

Ambas son trastornos de la conducta alimentaria con una preocupación excesiva por el peso y la figura, pero se diferencian en el patrón de comportamiento principal. La anorexia se caracteriza por una restricción severa de la ingesta que lleva a un peso significativamente bajo. La bulimia implica episodios de ingesta compulsiva seguidos de conductas compensatorias como el vómito o el uso de laxantes, y el peso puede ser normal o incluso elevado. En ambos casos el componente psicológico es central y el tratamiento requiere intervención especializada.

¿Qué papel tiene el psicólogo en el tratamiento de la anorexia?

Un papel fundamental. El tratamiento de la anorexia nerviosa requiere un equipo multidisciplinar, y el psicólogo es quien trabaja el núcleo del problema: la distorsión de la imagen corporal, los patrones de pensamiento que sostienen la restricción, la baja autoestima, el perfeccionismo y los factores emocionales que subyacen al trastorno. La terapia cognitivo-conductual y la terapia familiar tienen la mayor evidencia científica disponible para este trastorno. Sin trabajo psicológico, la recuperación del peso no garantiza la recuperación real.

 

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